jueves, 31 de mayo de 2012

Concurso de Relatos

Chicas!! Cuánto tiempo hacía que no ponía un concurso... y ya me vuelve a apetecer ejercer de jurado ;)
Esta vez os toca a vosotras hacer de escritoras y dejar volar la imaginación; estas son las bases:
- Tenéis que elaborar un relato de 20 líneas máximo, y si incluye muchos diálogos, 30. Si se supera demasiado el límite, lo haré saber y la candidata quedará eliminada o puede acortar su historia.
- El tema es libre.
- Debéis mandarlo a marina.misrelatos@hotmail.com, por mensaje privado en TopModel, o como mucho por privado en el chat; con el asunto "Concurso Relatos", y como firma vuestro apodo.
- La fecha límite es el 12 de junio a las cinco en punto. A partir de esa hora, publicaré los resultados.
- Se valora la originalidad en el relato.
- La expresión, la manera de utilizar el lenguaje en tu historia.
- No se tienen en cuenta las faltas de ortografía ;)
Nada más, espero que participéis y... ¡SUERTE!

sábado, 26 de mayo de 2012

Hadas en Londres - Capítulo 5


5. Una segunda cuestión
Dione no sale de su asombro. ¿De qué conoce ella a ese hombre con bigote y una enorme barriga? No tiene rasgos isianos, y mucho menos goilyanos. 
Pasan apresuradamente a los asientos vacíos del fondo y se sientan tranquilos.
-         ¿Quién era? – dice Natalia, que está sentada entre Álex y Dione.
-         Ni idea... – responde abrumada – No le conozco, no me suena de nada, en mi vida le he visto – explica.
-         ¿Qué llevas ahí? – pregunta Álex mirando hacia las manos de la princesa.
-         Bueno, me he comprado una figurita de porcelana que vi en una preciosa tienda... – la alza para que puedan verla.
-         Es muy bonita.. se parece a ti – dice el chico.
Natalia mira hacia la ventana fingiendo que no se entera de lo que hablan, porque no le gusta nada ver cómo se interesa él en ella. ¿Realmente es tan fea? ¿O pasa tan desapercibida por los chicos? Las ruedas patinan levemente al frenar sobre la carretera nevada, y los tres salen de allí corriendo bajo la nieve hasta llegar a un alto edificio antiguo. El conserje que está en la entrada, les saluda y les abre la puerta. Ellos entran en el ascensor al tiempo que Dione mira la máquina de arriba abajo sin pestañear.
-         ¿Subes o no? – dice Natalia.
-         Em... claro – concluye la princesa.
Dione entra dubitativa, después de todo, los tres se conocen de un día, ¿de verdad es prudente confiar en ellos? El tiempo lo dirá...
Suena un pitido muy agudo, y salen caminando recto para entrar por una puerta gruesa de madera al interior de una casa de aspecto rústico.
-         Pasad, pasad – dice Álex.
Al oír cómo reina el silencio ninguna de las chicas puede evitar preguntarlo:
-         ¿No hay nadie en casa? – dice Natalia.
-         No, mi madre está en una reunión y mi padre trabajando.
-         Ah, vale – responde ella.
Van al salón, con poca decoración y sofás voluminosos con estampados florales. Una lámpara de araña preciosa cuelga del techo y Dione se queda embobada mirándola.
-         No sé si os habréis fijado en que no hemos avanzado ni un paso en esto – dice Natalia con voz dura.
-         Ya... francamente yo tampoco tengo ni idea de por dónde empezar. Pero tengo otro problema que creo que os debería contar – comienza el hada.
-         Claro, cuéntanos.
-         Pues veréis... Todo comenzó esta mañana, antes de conocerte – dice mirando a Natalia – pasé por ese reloj tan enorme...
-         El Big Ben.
-         Pues eso; y noté el sonido de unas campanillas, pero lo peor fue – se prepara para la sensación de ahogo, pero no llega – que se me apareció una figura, pero luego se esfumó. Lo he estado pensando desde entonces.
-         Guao... – dice Álex – Dicen que el Big Ben alberga secretos.
-         ¿De verdad? – pregunta la princesa interesada.
-         Claro.
-         ¿Y me ayudaréis a desvelarlo? ¿Y luego continuamos con la reconquista de mis tierras?
-         ¡Por supuesto, Dione! – dice Álex entusiasmado, y la sonríe con una sonrisa que derrite el corazón... especialmente a Natalia, que les mira recelosa.

jueves, 24 de mayo de 2012

Tráiler de Hadas en Londres

Hola a todas!! Antes de que veáis el tráiler de Hadas en Londres, me gustaría comentaros que me he esmerado mucho en hacerlo, y creo que ha quedado muy bien jeje ;) Espero vuestras opiniones en comentarios!!

martes, 22 de mayo de 2012

Hadas en Londres - Capítulo 4


4. La aparición
Dione camina sobre la espesa nieve que cubre las calles de Londres y, muerta de frío, entra en una tienda llamativa a curiosear.
Hay un montón de hilillos de colores con una perla en el extremo, colgando del techo del establecimiento. Frente a la ventanita redonda descansa la voluminosa figura de un dios hindú, y sobre este, cuelga una lámpara que funciona con gas, y que brilla con una tenue luz muy acogedora. La princesa se dirige a una preciosa mesita de madera redonda que hay a la derecha del mostrador de caoba, y se para a mirar las figuras de criaturas mágicas que hay encima. Observa atentamente los minotauros, elfos, ninfas,  serpientes de varias cabezas, magos, hadas... Se fija en una en concreto, una que tiene el pelo rubio y los ojos azules, como ella. Esa figurita le hace recordar su casa, sus tierras  y el propósito con el que vino a Londres; por lo que coge algo del dinero que Álex y Natalia le han prestado, y compra el hada de porcelana. Seguidamente sale de la tienda y se frota las manos rojas para conseguir entrar (en vano) en calor. Su camisa de seda blanca rasgada por la parte de abajo, sus pantalones cortos muy ajustados llenos de jirones y sus sandalias trenzadas alrededor de sus tobillos hacen difícil hacer creer que es un hada, salvo por sus “alas de plástico”. Como no sabe qué hacer, decide acercarse a la torre del reloj.
Cuando llega, posa sus manos heladas sobre las fachadas. Suspira y un inexplicable calor le llena el cuerpo. No entiende por qué razón, cada vez que pasa cerca o toca ese reloj rodeado de gente, le invade una cálida sensación de seguridad y lo más extraño son las campanillas que tintinean en su interior una melodía que le recuerda a la nana que le solía cantar su madre antes de que desapareciera sin dejar rastro. Otra cosa que le rompió el corazón. Olvida por unos momentos sus penas cuando alguien le toca la espalda.
Dione se gira y mira como si ante ella estuviera un ser paranormal, con los ojos muy abiertos y el corazón latiéndole tan rápido que juraría que se va a desmayar.
En frente de ella puede ver a una mujer de profundos ojos celestes y una melena rubia que brilla de forma hermosa en el paraje nevado en el que ella está. La figura huele a rosas frescas, y está nítida, sin embargo cuando levanta la mano para tocarla, ve que hay aire en frente suya y seguidamente la señora desaparece.
Álex y Natalia aparecen por allí. ¿Cuánto tiempo ha pasado? Juraría que fue a la tienda hace diez minutos y esa aparción... La princesa decide contárselo, pues cree que es lo más prudente.
-         Natalia, Álex... acabo de ver... – se le corta la repiración y siente que incluso su corazón ha parado de palpitar. Oye una voz masculina y afectuosa que le dice: “No, Dione. No. Sigue a tu gemela.”
-         ¿Sí, Dione? – dice Natalia intrigada.
-         Nada, nada... – contesta ella decepcionada por la voz, la aparición y las campanillas del Big Ben.
-         Bueno, ¿nos vamos? – dice Álex restándole importancia.
-         ¡Claro! – dice el hada sin pensarlo.
Caminan un rato hasta una parada de autobús, y tan solo unos minutos más tarde, una imponente figura roja aparece llamativa por la carretera. Pasan al interior del vehículo, donde el conductor mira a la princesa y le dice:
-         ¡Dione! Por fin te he encontrado.

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Papel: 7,02 euros. Ebook: 1,57 euros.